martes, 17 de abril de 2012

Caminata



La Alameda atochada de autos. Estado con Huérfanos plagado de personas. En Mac Iver con Huérfanos un Transantiago avanza sobre un paso de cebra, mientras turistas lo fotografían. Santa Lucía y sus autos; en cambio, el cerro y sus parejas. En Portugal, vendedores ambulantes ofrecen sus productos a gente desinteresada. Gente de la calle afuera de la Posta Central. Un actor compra una revista en un servicentro. Por último, Marín.

Al fin, compro una botella de agua y bebo un sorbo para pasar la sed de este Santiago seco y rápido que, después de todo, tiene una vida bastante especial.

domingo, 8 de abril de 2012

Ausencia



Ausencia: 
Un vacío que se siente en el corazón
En las venas
Un dolor de ojos, de cuerpo, de pelo
Una mirada al horizonte
Pisar hojas amarillas, secas, desfallecidas en el pavimento
Una larga siesta
Una lágrima esporádica, a veces un centenar de ellas
Anhelo 
Nostalgia 
Nudo en la garganta.







viernes, 23 de marzo de 2012

El grito


Había fiesta fuera de mi departamento y yo quería dormir. En realidad, necesitaba dormir. Terminada mi paciencia, decidí asomarme por la ventana. Dí un grito estruendoso y fiero: ¡Silenciooooo! Todos se volvieron hacia mí, estupefactos, mientras sus bocas se cerraban y sus ojos se abrían. Comenzaron a caer de sus manos las copas y cigarrillos que segundos antes degustaban y repentinamente fueron desapareciendo una a una las siluetas de quienes antes gritaban de júbilo. Ahora sólo parecían sombras petrificadas por la potencia de mi voz que todos habrían escuchado si, en realidad, me hubiese asomado por la ventana.


Autora:  Luciérnaga, nueva colaboradora de este blog.

lunes, 19 de marzo de 2012

Otoño



Y el verano se fue... y llega el tiempo del amarillo, de los árboles deshojados, de las tardes cortas, de los corazones silenciosos. El tiempo de callar y escuchar, de observar, de no explicar, de no juzgar. El tiempo de sentarse en una banca a contemplar el atardecer, mirar el horizonte... buscar el infinito.   

jueves, 8 de marzo de 2012

Papeles y palabras

Hace un día comencé a desprenderme de mi pasado... Sí, ya era hora de botar aquellas viejas fotocopias de textos que leí alguna vez en Letras y, luego, en Pedagogía. Después de llenar tres grandes cajas de plástico con cuanto papel pasó por mis manos, decidí que no podía seguir acumulando más cosas. En realidad, no porque no quisiera o porque me molestaran, simplemente porque ya no iba a leer todo lo que allí se encontrara. Eso es un hecho, con los años al parecer una se pone más selectiva.

Entre todos esos papeles, encontré un cuaderno de un curso que tuve en Formación General, durante Letras, que se llamó Arte Musulmán en España. En esa época deseaba poder hacer cinco cursos de la misma área para obtener el Certificado en Estética Oriental, pero por temas de horario no pude, así que me conformé con realizar dos cursos en esta área junto a la profesora María Teresa Viviani, del Instituto de Estética de la P.Universidad Católica. Resulta que en la portada de este cuaderno alguna vez anoté una cita de un libro titulado Cervantes y el Islam: El Quijote a cielo abierto, de Antonio Medina Molera. Hoy deseo compartir esas palabras con ustedes, pues nunca antes me hicieron mayor sentido: 

Mi corazón ha sido capaz de revestir todas las formas: es pasto para las gacelas y convento para los monjes; templo para los ídolos y Kaaba para los peregrinos, las Tablas de la Torah y el libro del Corán. 
Mi creencia es la del amor; allí donde se encamine la caravana del amor, allí van mi corazón y mi fe.
Ibn al-'Arabi

Tal vez lo fascinante de desprenderse de ciertas cosas pasadas es que de tanto escarbar y escarbar puedes encontrar algo que, al reactualizarse, te llena de sentido en un presente que nunca imaginaste. 



domingo, 4 de marzo de 2012

Melodía nueva


Y así fue como el lápiz musical
comenzó a escribir una melodía sin igual
Una dos tres notas
emergen de su alma inquieta

La noche llega
y el lápiz musical no cesa
¿Qué nueva melodía
alberga su alma inquieta?

Escribe que escribe
y no se contenta
Es que el lápiz quiere
una melodía nueva

La mañana llega
y el lápiz al fin cesa
¿Qué nueva melodía
reveló su alma inquieta?

martes, 14 de febrero de 2012

Transformando

 El Otoño. Giuseppe Arcimboldo

Sentada en la jardinera, fumando un cigarrillo, he observado los árboles, las plantas, las hojas. Quizá en otro momento hubiera entristecido al ver que muchas de ellas ya están teñidas de amarillo. Sin embargo, hoy he observado su ritmo, sin juicio alguno, y me han parecido maravillosas. Están cambiando, se están transformando. Las hormigas también lo anuncian: el verano avanza y el otoño lo alcanza. Así es, nada escapa de la ley universal.